miércoles, 19 de abril de 2017

Más del 90 por ciento de incendios forestales en Michoacán son generados por el hombre



Morelia, Michoacán.- De acuerdo con información de la Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Cambio Climático (Semarnacc), hasta mediados de abril se habían registrado en Michoacán un total de 428 incendios forestales, de los que más del 90 por ciento se originaron por acción del hombre y casi el 40 por ciento por intención agropecuaria.
De estos 428 incendios 38 por ciento (162) se originaron por actividad agropecuaria, 30 por ciento (128) por una fuente intencional, 16 por ciento (68) por fumadores, 10 por ciento (43) por fogatas y el resto corresponden a otras causas. Estos siniestros han afectado mil 570.3 hectáreas naturales, superficie que representa un 32 por ciento menos con respecto al mismo periodo del año pasado.
Durante los recientes incendios registrados en la región del municipio de Los Reyes, Luna García, advirtió que nuevamente se estaba observando la acción del hombre para provocar estos incendios y llevar a cabo un cambio de uso de suelo ilegal con temas de siembra de aguacate.
En ese sentido, el funcionario lamentó la acción del hombre en el impacto a los cuerpos de agua del estado ya que, según precisó, un ejemplar de árbol de aguacate de tres años de edad consume la misma cantidad de agua que producen 14 pinos.
Osvaldo Fernández Orozco, delegado de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), cuestionado sobre en entrevista a medios sobre la incidencia del sector aguacatero en incendios, respondió que “El 93 por ciento de los incendios son provocados por la mano del hombre, algunos son por el cambio de uso de suelo, otros son temas agropecuarios y otras son por fogatas, pero lo más alarmante es el aumento a causa de los fumadores”.
Según detalló, en Morelia se están dando incendios para hacer un cambio de uso de suelo para urbanización, mientras que en la zona oeste de la entidad predominan las intenciones agropecuarias y, junto con la capital, los otros municipios más afectados por esta causa son Hidalgo, Uruapan y Tuxpan.
 
Enlace;http://www.mimorelia.com/actividades-agropecuarias-generan-mayoria-de-incendios-forestales-en-michoacan/

martes, 18 de abril de 2017

Sector agropecuario, prioridad en revisión del TLCUEM

Ciudad de México. El sector agropecuario es uno de los principales temas que le interesa tratar al gobierno de México en la revisión del Tratado de Libre Comercio entre la Unión Europea y México (TLCUEM), sostuvo el subsecretario de Comercio Exterior de la Secretaría de Economía (SE), Juan Carlos Baker Pineda.
Después de participar en el foro “El futuro de la Unión Europea”, el funcionario recordó que en la actualización del acuerdo comercial se siguen las instrucciones dadas por el presidente de México, Enrique Peña Nieto, y uno de los sectores clave en la negociación es el agropecuario.
Detalló que se busca concretar la parte referente a la exportación de productos agropecuarios --entre ellos el plátano y miel--, al mercado europeo, pues en el tratado vigente hay aspectos que no se terminaron de negociar o “que se quedaron cortos para el potencial exportador que tiene México.” El objetivo, agregó, es lograr que el sector agropecuario saque un beneficio del TLCUEM.
El subsecretario señaló que el proceso de renegociación es incluyente, pues en la mesa hay temas nuevos que no se discutieron con anterioridad, como el comercio electrónico, la cooperación regulatoria, la actualización de temas relacionados con la revisión sanitaria, entre otros.
También señaló que el proceso comercial con la Unión Europea no es nuevo, pues se ha trabajado en el desde hace tiempo y es independiente de lo que está pasando con el Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN).
Inquirido sobre la posibilidad de que México aumente la exportación de carne tras el escándalo en Brasil por la comercialización ese tipo de productos en mal estado, sostuvo que serán los industriales del sector los encargados de detectar si hay oportunidades para ello.
Por su parte, Andrew Standley, embajador de la UE en México, sostuvo que el euro bloque no quiere dar marcha atrás en la revisión del TLCUEM y coincidió con Baker Pineda en la actualización en cuestiones de comercio electrónico, propiedad intelectual, compras gubernamentales, entre otras.
El diplomático resaltó la importancia de México para la Unión Europea, por ser una plataforma para las empresas, pues en los últimos 17 años se ha acumulado un total de 150 mil millones de dólares en inversión, mientras que anualmente el intercambio comercial, entre importaciones y exportaciones, es de 60 mil millones de dolares. Aunque no hay fecha límite para tener lista la revisión del TLCUEM, Standley señaló que el proceso ya está muy avanzado.
Alejandro Alegría | miércoles, 22 mar 2017 11:59  
Enlace; http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2017/03/22/sector-agropecuario-prioridad-en-revision-del-tlcuem 

lunes, 17 de abril de 2017

Diversificación permite récord histórico en exportaciones agropecuarias: Sagarpa

Diversificación permite récord histórico en exportaciones agropecuarias: Sagarpa
México.- Las exportaciones de los productos agropecuarios mexicanos alcanzaron un récord histórico en el primer bimestre de 2017 al registrar ventas acumuladas por dos mil 791.9 millones de dólares, gracias a la actual política de diversificación de mercados, destacó la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa).
Expuso que este nivel de ventas representa un aumento de 4.3 por ciento en relación con lo reportado en el mismo lapso del año previo.
Las ventas de este tipo de productos “Hecho en México” alcanzaron su mejor nivel para un primer bimestre de cada año desde 1993, resultado de una mayor demanda de los bienes agropecuarios del país, así como a la estrategia de mayor apertura de mercados.

La dependencia federal sostuvo además en un comunicado que en febrero pasado las exportaciones alcanzaron los mil 314 millones de dólares.
Entre los productos que registraron mayores crecimientos en los mercados internacionales durante el segundo mes del año se encuentran los cítricos con 40.1 por ciento; fresas frescas con 28.3 por ciento, y aguacate con 12.4 por ciento.
De 2007 a 2017, las exportaciones agropecuarias registradas al primer bimestre de cada año prácticamente se duplicaron, al pasar de mil 398 millones de dólares a los dos mil 792 millones de dólares.
La Sagarpa dio a conocer que el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) registró un crecimiento para el sector primario de 12.8 por ciento durante el mes de enero, en comparación con el mismo lapso del año previo, lo que refleja un mayor dinamismo en el ámbito agropecuario y pesquero, así como una mayor productividad en este tipo de actividades en el campo nacional.
El crecimiento en el sector primario fue el mayor dentro de las actividades económicas del país (secundarias y terciarias) y contribuyó en un aumento en el IGAE total de 3.0 por ciento en el periodo reportado.
La dependencia federal refiere que el IGAE es una herramienta que permite conocer una aproximación del Producto Interno Bruto (PIB) a nivel mensual.

domingo, 9 de abril de 2017

Se cuadruplica la inflación de marzo, según cifras del Inegi.



En el tercer mes del año fue de 0.61%; en el mismo periodo del año pasado sumó 0.15%
Alimentos, bebidas y tabaco registraron en el periodo una inflación anual de 6.49 por ciento




Ofertas de trabajo para la Fábrica de GAP se apilan sobre una mesa durante un foro del empleo en la Plaza Comercial Delfín, en Miami. Patrones estadunidenses añadieron solamente 98 mil empleos el mes pasado a la economía formalFoto Ap
Roberto González Amador


El efecto del gasolinazo siguió en marzo. La inflación repuntó el mes pasado al nivel más elevado desde 2009, una secuela del alza de los precios de la gasolina dispuesta por el gobierno federal a inicio del año, a la que se sumó un aumento en el costo de frutas y verduras, de acuerdo con datos reportados este viernes por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
En el tercer mes del año la inflación fue de 0.61 por ciento, una variación que multiplicó por cuatro la registrada en igual periodo de 2016, que fue de 0.15 por ciento, informó el Inegi.
Medida en términos anuales, es decir, de marzo de 2016 al mismo mes de este año, la inflación fue de 5.35 por ciento, prácticamente el doble de la registrada hace 12 meses, cuando fue de 2.60 por ciento anual, estableció la información del organismo.
La inflación de marzo fue superior a la prevista por analistas financieros y, en su medición anual, volvió a superar el nivel de 5 por ciento, algo que no ocurría desde julio de 2009, cuando se ubicó en 5.44 por ciento anual.
En enero de 2017, el mes que entró en vigor el gasolinazo, la inflación anual fue de 4.72 por ciento. En febrero, se situó en 4.86 por ciento y, en marzo, en 5.35 por ciento.
El objetivo permanente de inflación del Banco de México es de 3 por ciento, con un intervalo de un punto porcentual hacia arriba o abajo.
La dinámica de los precios de gasolinas y diésel es la que determinó, principalmente, la inflación. Hasta marzo, este renglón registró un incremento anual de 17.09 por ciento, la mayor alza entre todos los rubros que conforman el Índice Nacional de Precios al Consumidor.
Los alimentos, bebidas y tabaco registraron, en marzo, una inflación anual de 6.49 por ciento; mientras tanto, las mercan-cías no alimenticias –en ambos se refleja el efecto de la depreciación del peso– observaron una inflación de 5.32 por ciento, también medida en términos anuales.
Las frutas y verduras, uno de los precios de mayor volatilidad, reportó para marzo una reducción de 3.30 por ciento.
La cifra de inflación superó ligeramente la previsión del consenso de analistas del mercado, comentó este viernes Citibanamex. Una encuesta de ese grupo financiero, publicada el miércoles pasado, había anticipado una inflación mensual de 0.57 por ciento y, en su medición anual, 5.32 por ciento.
“Los resultados actuales apuntan a que la inflación anual seguirá subiendo durante el segundo trimestre del año”, comentó Eduardo González, analista de Banamex. “En particular, la inflación subyacente –de la que se excluyen los precios más volátiles, como frutas, verduras y combustibles– anual mantiene con cierta fuerza su tendencia alcista, aunque esperamos que ésta comience a moderarse gradualmente en los próximos meses, apoyada por una menor presión del tipo de cambio sobre los precios. También estimamos probable que la inflación no subyacente –que sí incluye los precios más volátiles— aumente durante unos meses más, ante el repunte de los precios agrícolas”, añadió.

Fuente de la noticia: La Jornada / 09-04-2017

jueves, 6 de abril de 2017

El desperdicio de alimentos en México, un crimen con 28 millones de víctimas.


El desperdicio de alimentos en México, un crimen con 28 millones de víctimas
Elías Camhaji, El País


Siete estadios de fútbol u 800,000 toneladas de pan. 400 albercas olímpicas o más de 1,000 millones de litros de leche. 10 rascacielos de 45 pisos o más de 250,000 toneladas de jitomate. De ese tamaño es el desperdicio de alimentos en México. Más del 37% de lo que se produce en el país se pierde o se despilfarra, advierte la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Mientras las latas desparecen de los estantes y las verduras se quedan en los surcos del campo, 28 millones de mexicanos pasan hambre o no satisfacen sus necesidades alimentarias, según datos oficiales.
"Vivimos con una mano adelante y la otra detrás, la ayuda que recibimos es la diferencia entre comer y no hacerlo en un día", cuenta Ricardo de Alba, de 77 años, uno de los 1,2 millones de mexicanos que subsisten gracias a las donaciones que reparte la red nacional de Bancos de Alimentos. La organización se fundó hace 20 años y se encarga del acopio y distribución de víveres a través de 56 sucursales en el país.
Una fila de 20 adultos mayores espera su turno para entrar a la sucursal de la central de abastos de Pachuca, a unos 60 kilómetros de la Ciudad de México. Son las ocho de la mañana, es el turno preferencial para los beneficiarios de más edad. Una hora más tarde ya hay casi 50 personas, como Catalina Yáñez, de 40 años, que tiene cuatro empleos para pagar las medicinas de su hija de cinco años, o Lidia Hernández, de 36, que ha viajado más de tres horas en transporte público desde la localidad de Téllez para hacer la compra.
11 de la mañana. La hilera ya serpentea con decenas de compradores. La mayoría son amas de casa o de llaves y con ingresos menores a los 500 pesos (25 dólares) por semana. Se someten a un examen socioeconómico para empadronarse y pagan una décima del precio de mercado por despensa. No hay distinción de edades. El rostro joven de Abigaíl Sastre, de 18 años, contrasta con el rictus de Eloísa Garduño, de 51. Serán 900 beneficiados al terminar la jornada.
El almacén está lleno de cientos de hogazas de pan y paquetes industriales de jamón york, grandes bolsas de frutas y legumbres que fueron donados por los comerciantes locales y envases abollados de salsa o vegetales que no llegaron a los estantes de los supermercados por estándares estéticos. Lo que no es digno de unos marca la diferencia para otros. "¿Vergüenza? Me da más pena no tener que comer", afirma sin rastro de pudor María de la Luz Ibarra, de 58 años.
"Ha cambiado el concepto de banco de alimentos, antes se pensaba que era un lugar donde te daban lo que no servía", señala Rubén Oliva, el director nacional de la organización. Oliva lamenta que exista "una cultura del desperdicio" y que el Gobierno no asuma la responsabilidad de hacerse cargo del problema. "Nadie tira alimentos porque quiere, hay cada vez más consciencia, pero se necesita crear una alianza con todos los actores públicos y privados para afrontar el problema", concuerda Soto Baquero.
Desde el campesino que no cubre los costos de producción para levantar la cosecha o el productor masivo que no aprueba los estándares de exportación hasta la falta de consciencia y las sobras que se arrojan al cubo de la basura, los motivos se extienden por toda la cadena de producción. Cuando es del lado de la oferta se le llama pérdida, cuando se habla de la demanda, desperdicio. La suma de toda la merma sería suficiente para que 7,4 millones de pobres extremos con carencias alimentarias se alimentaran de forma digna. "Erradicar el hambre en México no pasa por la cantidad de comida, hay alimentos suficientes, incluso si se desperdicia más de un tercio", apunta Fernando Soto Baquero, representante de la FAO en México.

Alimentos más desperdiciados en México
Estos son algunos de los productos que más se descartan en México, según la FAO.
Guayaba: 57,73%
Leche de vaca: 57,14%
Mango: 54,54%
Pescados y sardinas: 54,07%
Aguacate: 53,97%
Plátano verde y tabasco: 53,76%
Nopal: 53,26%
Arroz: 46,87%
Pepino: 45,46%
Jornaleros sin trabajo, productores que pierden el trabajo de meses, comerciantes que dejan de vender alimentos caducos... El problema no sólo tiene aristas económicas, políticas y sociales. Se pierden tierras, agua, recursos, combustibles para el transporte y el impacto ambiental se manifiesta en una huella de carbono de 3,300 toneladas de gases de efecto invernadero al año, alerta la FAO.
El reto es mayor para megalópolis como la Ciudad de México, en donde más de un millón de personas vive en carencia alimentaria, porque entre más lejos tiene que llevarse el producto, el porcentaje de pérdidas es mayor. Es un escollo generalizado. La FAO calcula que en América Latina se pierden al año 127 millones de toneladas de alimentos, 10 veces la capacidad de la central de abastos de la capital mexicana, el mercado mayorista más grande del mundo.
El problema apenas empieza a colocarse en la agenda pública y a salir a la superficie. Las estimaciones aún no son suficientes para determinar en qué puntos se pierde más comida ni cuál es el destino final de los alimentos descartados. El órgano de Naciones Unidas colabora con las autoridades federales para llegar a mediciones más precisas y ha asesorado al Gobierno de la Ciudad de México en la creación de la ley de donación altruista de alimentos, que establece sanciones contra el desperdicio y entró en vigor en febrero pasado.
"La reducción de desperdicios es crucial para cumplir la meta del hambre cero", expone Soto Baquero, pero advierte de que no existe un solo frente a atacar. El especialista argumenta que el Gobierno debe ampliar la red de protección social, dar más incentivos a la pequeña producción orientada al consumo familiar y garantizar que los empleos tengan una remuneración que permita los habitantes cubrir sus necesidades básicas. "Hacemos un esfuerzo importante, pero no alcanza para cubrir todas las carencias que existen en el país", sentencia Oliva.


Fuente de la noticia: El Periódico de México 2017/04/06

miércoles, 5 de abril de 2017

México está listo para usar el maíz a su favor en las negociaciones del TLCAN.


La razón: la mayor parte del maíz que se consume en México proviene de Estados Unidos,...
Kirk Semple, The New York Times

CIUDAD DE MÉXICO — De los cientos de millones de tortillas que se consumen diariamente a la incontable cantidad de toneladas de maíz enriquecido que engorda al ganado bovino y a las aves de corral, el maíz es quizá el producto agrícola más importante de México, alrededor del cual giran la vida y la cultura del país.
Ahora el maíz ha adquirido un nuevo papel: se ha convertido en un fuerte contrapeso para los funcionarios mexicanos en las futuras negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
La razón: la mayor parte del maíz que se consume en México proviene de Estados Unidos, convirtiéndose así en el principal producto que Estados Unidos exporta a su vecino del sur. Pese a que el presidente Trump ha suavizado el tono de sus intenciones de replantear el TLCAN, el gobierno mexicano ha tomado sus amenazas en serio.
Con ello, ha comenzado a explorar la posibilidad de adquirir maíz de otras fuentes, como Argentina o Brasil, además de aumentar la producción nacional. En un ataque de resentimiento político, un senador mexicano incluso presentó un proyecto de ley para eliminar la compra de maíz de Estados Unidos en un plazo de tres años.
Los envíos de maíz estadounidense a México ascendieron a los 2,6 mil millones de dólares el año pasado y son parte de una compleja relación comercial que ha ayudado a entrelazar las economías de México y Estados Unidos. Y aunque solo representa una pequeña fracción de los 525,000 millones de dólares del intercambio anual entre ambos países, el maíz tiene una gran importancia al servir como una suerte de símbolo de la codependencia de sus economías.
Las posibilidades de que Estados Unidos se quede sin su principal importador de maíz y otros productos clave ha sacudido a las comunidades agrícolas a todo lo largo del Medio Oeste estadounidense, donde la producción de maíz es una parte esencial de la economía. La amenaza es especialmente inquietante para muchos residentes del “cinturón del maíz” debido a que buena parte de la región votó en forma casi unánime por Trump en la elección presidencial.
“Si perdemos a México como cliente, será totalmente devastador para la agroeconomía”, dijo Philip Gordon, de 68 años, quien cultiva maíz, soya y trigo en una propiedad de Saline, Michigan, que ha pertenecido a su familia desde hace 140 años. Gordon explicó que planeaba llamar a Trump a la Casa Blanca “y recordarle que necesitamos del comercio”.
“Él es un hombre de negocios”, dijo Gordon. “Entiende todo el apoyo que recibió de la comunidad agrícola”.
Trump ha afirmado reiteradamente que México ha sido el gran ganador del TLCAN, mientras que Estados Unidos ha perdido, y que el acuerdo debe renegociarse. Un documento que circuló por el capitolio la semana pasada parecía presentar una postura más moderada sobre esa posible renegociación, al preservar buena parte del pacto trilateral y reconocer lo interconectadas que están las economías, culturas e historias de ambos países.
Sin embargo, muchos líderes de las industrias agrícola y alimentaria en Estados Unidos, no solo del mercado del maíz, dijeron que el documento no es suficiente para aliviar sus preocupaciones.
“La retórica de campaña fue muy exagerada, pero es un misterio qué acciones realmente saldrán de la Casa Blanca”, dijo Todd Hulman, analista de granos en DRN, un servicio de noticias y datos agrícolas.
“Cuando se mezclan la política y la economía, se espera que la economía influya en las decisiones políticas y no al revés”, comentó Luis A. Ribera, profesor asociado de Economía Agrícola y director del Centro de Estudios de América del Norte de la Universidad de Texas A&M.
Muchos líderes en la industria agrícola de Estados Unidos dicen que el TLCAN ha sido una bendición para los agricultores de ese país, en especial porque abrió nuevos mercados en el extranjero y ayudó a expandir las exportaciones agrícolas más de cuatro veces desde la firma del tratado en 1994.
En 2016, Estados Unidos exportó cerca de 18 mil millones de productos agrícolas a México, el tercer mercado más grande para este tipo de exportaciones, según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos.
De acuerdo con el departamento, México no es solo el principal comprador del maíz estadounidense, sino que además importa más productos lácteos, avícolas y trigo de Estados Unidos que ningún otro país; también es uno de los importadores más importantes de cerdo, soya y res de origen estadounidense.
México importó alrededor de 13,8 millones de toneladas de maíz estadounidense el año pasado, según el gobierno mexicano.
Casi en su mayoría —cerca de 12,7 millones de toneladas— son de maíz amarillo, que se usa principalmente como pienso para ganado y complementa las 3,5 millones de toneladas de maíz amarillo que se siembran en México.
El resto de las importaciones de maíz pertenecen a la variedad de maíz blanco, que se usa principalmente para consumo humano y como el principal ingrediente de las tortillas. México es básicamente autosuficiente en su producción de maíz blanco. El país produjo 22,2 millones de toneladas el año pasado e importó alrededor de 1,1 millones de toneladas de maíz blanco estadounidense para compensar las lucrativas exportaciones de este tipo de maíz a Sudáfrica y otros países, según cifras del gobierno mexicano.
Así como las cadenas de suministro internacional de la industria automotriz, aeroespacial y de otros tipos traspasan la frontera, lo mismo sucede con los productos agrícolas. Los terneros mexicanos —que probablemente se alimentan de maíz estadounidense— se exportan a Estados Unidos, donde se engordan más y posteriormente se sacrifican para poder exportar carne al extranjero, incluyendo México.
Los agricultores y los representantes de la industria agrícola sostienen que los agricultores estadounidenses ya están resintiendo los costos de producción más elevados y la caída en los precios de las materias primas, además de que las amenazas de Trump al comercio y la inmigración solo han abonado más incertidumbre.
“Para empezar, ya hay demasiada volatilidad en los mercados agrícolas”, comentó Barbara Patterson, directora de Relaciones Gubernamentales de la National Farmers Union, “y cerrar nuestras fronteras o perder acceso a socios comerciales preocupa a los agricultores”.
La pérdida de México como mercado de productos agrícolas, dicen los agricultores, podría ocasionar desempleo y quiebra.
“Nos gustaría ver que hay un enfoque cauteloso y consideraciones prudentes”, dijo Patterson. “No queremos que haya volatilidad en el mercado”.
Aún faltan varios meses hasta que inicien las conversaciones formales para renegociar el TLCAN. Sin embargo, los productores de maíz, así como los demás agricultores en todo Estados Unidos, han comenzado a hacer cabildeo entre los funcionarios electos y el gobierno. Los varios sectores de las industrias agrícola y alimentaria también han cerrado filas para escribir cartas y, en conferencias telefónicas semanales, desarrollar una estrategia política conjunta antes de las negociaciones.
“En general, hemos tenido una relación muy simbiótica, pero recientemente se ha complicado un poco. Los mexicanos están diciendo: ‘¿Por qué nos hacen esto? Hemos sido sus mejores clientes’”.
“Estamos en ciernes, obviamente”, comentó Tom Sleight, presidente y director ejecutivo del U. S. Grains Council. “A medida que todo comience a materializarse, las cosas comenzará a acelerarse”.
Las amenazas del gobierno ya han comenzado a enrarecer negocios de toda la vida entre los vendedores estadounidenses y los compradores mexicanos.
“Las relaciones con nuestros compradores se están enfriando en este momento”, expresó Sleight. “En general, hemos tenido una relación muy simbiótica, pero recientemente se ha complicado un poco. Los mexicanos están diciendo: ‘¿Por qué nos hacen esto? Hemos sido sus mejores clientes’”.
El gobierno mexicano no ha tardado en explorar otros mercados para comprar maíz. Un importante funcionario de agricultura argentino visitó Ciudad de México en marzo para discutir la posibilidad de aumentar las ventas de maíz amarillo a México. Los funcionarios de la Secretaría de Agricultura mexicana están planeando un viaje a Argentina y Brasil este abril para analizar una mayor compra de maíz a dichos países.
El desarrollo de nuevos convenios de importación con Sudamérica no será fácil, a decir de los funcionarios. Hay que negociar las nuevas relaciones, incluyendo los contratos de compra y transporte. Los costos de importación también podrían ser mayores, agregaron, en parte debido a que hay menos rutas de transporte establecidas entre México y los países de Sudamérica que forman parte del Mercosur.
Sin embargo, para los funcionarios mexicanos ese aumento en el comercio entre las regiones podría ocasionar mayor competencia, misma que podría aumentar la eficacia y la reducción de costos.
Este momento álgido del TLCAN también ha motivado a los funcionarios de agricultura y a productores mexicanos a reforzar programas que podrían aumentar la producción nacional de maíz y revivir al sector debilitado por el tratado, comentó Alejandro Vázquez Salido, director de la Agencia de Servicios a la Comercialización y Desarrollo de Mercados Agropecuarios (Aserca), un órgano gubernamental mexicano que apoya a los agricultores y promueve la comercialización de productos agrícolas mexicanos.
Vázquez manifestó que incluso antes de que Trump comenzara a atacar al TLCAN y a México, las autoridades mexicanas habían comenzado a analizar planes para sustituir las importaciones con producción nacional. “No obstante, estos nuevos retos, estas nuevas políticas que estamos enfrentando, nos están haciendo ir en esa dirección mucho más rápido”, comentó.
Trump ha sacado a los mexicanos de “su zona de confort”, agregó Vázquez, y ha forzado a los funcionarios agrícolas a buscar la manera de que México dependa menos de las importaciones provenientes de Estados Unidos. “Estamos comenzando a dirigirnos hacia donde debimos hacerlo desde hace mucho tiempo: tratar de producir internamente lo que estamos importando”.

martes, 4 de abril de 2017

Agroindustriales de Jalisco impulsarán ley alimentaria.


Será para permitir a los empresarios lograr estándares apropiados para la exportación de sus productos.

Organismos empresariales trabajan en el anteproyecto para presentarlo en el Congreso de Jalisco.
Cuerpo de la nota
GUADALAJARA, JALISCO (03/ABR/2017).- La Cámara de la Industria Alimenticia de Jalisco (CIAJ), en colaboración con el Consejo Agropecuario de Jalisco (CAJ) y la Cámara Nacional de Comercio de Guadalajara (Canaco) buscan impulsar una ley alimentaria, la cual pretende generar un marco jurídico que brinde seguridad sanitaria a los alimentos producidos en el Estado, y que permita a los empresarios lograr estándares apropiados para la exportación de sus productos.
De acuerdo con Rubén Masayi González Uyeda, presidente del CIAJ, los tres organismos empresariales mencionados trabajan en el anteproyecto para presentarlo al Congreso de Jalisco y que los diputados locales puedan hacer las observaciones pertinentes.
"Tenemos que hacer un anteproyecto, presentarlo. Tenemos que armar bien al país en el tema de leyes de alimentos, de biotecnologías de alimentos y médicas para que en ese marco se generen los desarrollos. No podemos innovar si no tenemos un marco en que movernos, para que sean factibles al uso de la ciudadanía".
Aunque aún no existe un documento con la propuesta, el presidente de CIAJ asegura que ésta tiene muchas probabilidades, ya que señala: "el tema es ponerla en la mesa y creo que no lo hemos dado el tiempo; creo que las bondades están claras, para ser altamente importadores tenemos que hacer que la industria camine en un marco de legalidad, porque no tenemos algo que nos diga por donde movernos".
González Uyeda adelanta que en un año podría estar lista la propuesta, que complemente las normas mexicanas en la materia y la Ley General de Salud, la cual dice: "tiene muchas generalidades".
Por último, señala que México está maduro para impulsar una ley con estas características al estar adherido a diferentes tratados de libre comercio,  lo que implicaría no iniciar de cero en el tema y revisar cuál de las leyes en la materia es más parecida a la realidad del país.
"Países como Estados Unidos (EU) tienen leyes como la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos), en Europa es el Codex Alimentarius. Un país como México con tantos tratados de comercio en el mundo ha hecho leyes espejo, lo que en un país aplica lo aplicamos aquí, pero para los que exportan. Creo que es momento y México tiene la madurez para hacer una ley alimentaria, es compleja pero creo que tampoco tenemos que empezar de cero, la ya traer tratados de libre comercio con EU y Canadá, podríamos ver cual se homologa más a nuestra forma. Deducíamos que la ley canadiense es práctica y sencilla, no busca detener importaciones y es más enfocada en el tema de inocuidad de la seguridad de los alimentos".


 EL INFORMADOR / ARNOLDO HERNÁNDEZ